La necesidad de exportar y exportar

 

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En http://www.icex.es/icex/es/navegacion-superior/revista-el-exportador/en-cifras/index.html se pueden encontrar datos y gráficos siempre bien actualizados sobre las exportaciones españolas. Lo que nos sirve para realizar algún comentario.

En los pasados tres o cuatro años ha sido frecuente encontrar en la prensa comentarios positivos sobre la evolución de las exportaciones españolas. Algo menos ahora dado que el ritmo de incremento de las exportaciones en 2014 sobre 2013 ha sido inferior al 2% (en el anterior link de ICEX pueden ver datos adecuados sobre todo esto) Sí, 2014, digamos ha sido un año flojo. Quizás no podía ser de otra forma dado que gran parte de nuestros clientes (en Europa) no han estado para echar cohetes y, además, 2014 ha sido un año de euro caro; más de 1,30 de media. Solo en el último trimestre el euro se ha depreciado, pero no ha habido tiempo de influir y comprobar como este nuevo tipo de cambio puede afectar a las exportaciones. Deberíamos notar los efectos ya con más precisión a partir de estos meses de mayo-junio.

Los comentarios aludidos anteriormente del buen desenvolvimiento exportador español en estos últimos años se han exagerado bastante. No ha habido ninguna revolución exportadora española en los últimos años. Incluso podríamos decir que el desenvolvimiento exportador español últimamente ha sido pobre, realmente pobre, si lo comparamos con el periodo 2004-2007 (sí, incluso en plena burbuja inmobiliaria y con euro caro las exportaciones españolas crecían a más ritmo que en estos últimos años) y desastrosamente pobre comparado con la época dorada de las exportaciones españolas del período 1993 – 1999, único período sostenido en los últimos cincuenta años en el cual el tipo de cambio de la peseta(euro) no ha estado sobrevalorado. Así de bien nos fue en aquel entonces.

Aún así, este pobre desenvolvimiento exportador español de los últimos años ha sido comparativamente estelar -comparado con el resto de países ricos y grandes del mundo-  Sí, crecemos en exportaciones más que nadie, incluso más que Alemania, la gran máquina avanzada exportadora mundial. Cuando la gente toma conciencia de esto suele llevarse una gran sorpresa. Es algo que la mayoría de los españoles no sabe, incluso economistas y ejecutivos, y ejecutivos internacionales. Cuando se toma conciencia de ello se intenta avanzar algunas causas o razones de todo ello. ¿Cómo es posible que un país tan… tan…, tan poco avanzado, innovador, competitivo, etc. comparado con el resto, es el que mejor desenvolvimiento exportador ha tenido? Buena pregunta, la verdad.

La industria de respuestas a la anterior pregunta se divide en dos variantes. Ya adelantamos que ambas respuestas son muy flojas porque tratan de explicar algo que en realidad no ha sucedido (un gran boom exportador) con datos que no soportan el argumento. La primera variante es la supuesta competitividad que hemos obtenido debido a la contención salarial. Algo de ello ha habido, pero en nuestra opinión su influencia sobre el volumen de exportaciones ha sido mínimo. Esto es lo que se ha venido denominando la devaluación interna, en sustitución de la devaluación tradicional que ya no podemos realizar debido a que estamos en la zona euro. La devaluación interna mejora las exportaciones al permitir una bajada de precios de exportación, dado que nuestros costes han disminuido (supuesta bajada de salarios -en un principio en el sector exportador, pero en general en toda la economía a la cual el sector exportador también compra un buen montón de servicios). El problema con esta razonable idea es que no se corresponde con lo que ha ocurrido en los últimos años. Los precios de las exportaciones españolas no han bajado. Sólo un poquito (1% o así) en 2014, pero esto se debe más al tipo alto del tipo de cambio del euro que a cualquier otra razón. Con un tipo de cambio alto hay que bajar algo los precios, si no, nos quedamos sin clientes. Sí, la supuesta devaluación salarial -o ganancias de competitividad vía precios, etc.- no ha tenido ninguna relevancia en esta historia exportadora española. Ninguna a efectos prácticos. Ninguna, repetimos.

Exportaciones regularesNos queda la otra variante. Es una variante aparentemente razonable. Y es la razón de que estemos escribiendo este post. Porque es la explicación que tenemos que desterrar si realmente, como profesionales del comercio exterior, pensamos que los deseos no se convierten en realidades automáticamente. Y porque es la razón de que nuestra escuela siga realizando todos los esfuerzos que realiza en mejorar la capacidad estratégica internacional del empresariado español. Exportar no es tan fácil. Hacerlo bien lleva sus años. Hay que desarrollar método, actitud y competencia. Esta variante explicativa del supuesto desenvolvimiento estelar exportador español nos dice que debido a la crisis, y como el mercado interno nacional español se ha hundido, a las empresas no les queda otro remedio que exportar. Es lo que han hecho, de ahí el éxito. Ya ven, aquí sobramos todos. Si hay necesidad se consiguen en gran parte los objetivos. Es cierto que cuando la necesidad aprieta es posible que las cosas cambien. Pero no es tan sencillo ni rápido. Crear de la nada un departamento internacional competente, capaz de generar ventas razonables en el extranjero, no se hace de la noche a la mañana. Lleva sus años. Bastantes. Sobre todo en el caso español, en el cual no vendemos commodities (materias primas o asimiladas) que dependan del precio. Lo que no quiere decir que no existan empresas que hace unos cuatro años, o tres, no vendían nada fuera y ahora exportan bastante. Conozco personalmente varias. El problema, o la clave para tener ideas claras en este tema, es poder evaluar su incidencia global sobre el total de exportaciones españolas, y así poder emitir un juicio basado en datos. Afortunadamente el ICEX nos proporciona el gráfico que acompaña a este post: exportaciones totales y regulares. Las exportaciones regulares son las realizadas por las empresas que ya exportaban hace cuatro años. La diferencia con las totales podemos considerarlas realizados por empresas nuevas exportadoras nacidas en los últimos cuatro años (esto no es exacto pero puede ser una aproximación razonable) El gráfico -si la tesis de la empresa nueva exportadora por necesidad tiene alguna base- debería indicar una diferencia creciente a lo largo de los últimos años entre exportaciones totales y regulares, lo que no es el caso. La mayoría de las exportaciones actuales las hacen empresas que ya lo hacían antes de la crisis.

Pero hay que ser optimistas. Esto de la necesidad, complementado con el paso del tiempo y competencia gerencial, termina dando sus resultados. Puede que empecemos a ver los resultados en breve, lo que es una buena razón para sentirnos más optimistas -si cabe- sobre el buen desarrollo exportador futuro. En Europa, sin duda, por esta (creo que poco) y otras razones, vamos a ser el país con mayor dinamismo exportador en la próxima década.

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